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Revista
iberoamericana de
contabilidad de gestión
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CONTABILIDAD
DE GESTIÓN
Y GESTIÓN
CONTABLE EN
COLOMBIA.
UNA
PROYECCIÓN EN LOS
SERVICIOS PÚBLICOS
DOMICILIARIOS
Pontificia
Universidad Javeriana
Expresidente
Asociación Colombiana de Costos y Contabilidad Directiva (ASCCODI)
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resumen
Colombia está realizando un tránsito interesante, si bien no carente de contratiempos, desde un esquema de contabilidad general (comercial) hacia sistemas especializados de información, especialmente por la vía de la contabilidad financiera (estándares internacionales) y por el camino de la contabilidad gerencial (o de gestión). Tal
proceso de cambio ha implicado, necesariamente, abordar lo relacionado con
la gestión contable, un asunto imperativo en las condiciones actuales y
que ha conlleva dejar de depender exclusivamente de las normativas legales
sesgadas hacia lo fiscal. Las fuerzas que están impulsando ello se
derivan, inevitablemente, de los procesos de participación en la
internacionalización y globalización de la economía, con los
consiguientes ajustes macroeconómicos y de gestión empresarial. En el
presente artículo se analizan y desarrollan los aspectos anteriormente
mencionados. palabras clave: Contabilidad de
gestión, Colombia, contabilidad gerencial, gestión contable, servicios públicos,
asistencia domiciliaria, internacionalización. |
1.
LA VIEJA CONTABILIDAD GENERAL
No
ha está siendo sencillo desmontar el viejo edificio de la contabilidad general
(comercial) dado su arraigo en la cultura del país y muy vinculado a las
actividades cotidianas tanto a nivel de gestión estatal como a nivel de dirección
empresarial.
Ello
está implicando, necesariamente, eliminar la vieja concepción de la riqueza
basada en patrimonios e introducir los esquemas contemporáneos de riqueza
basada en la circulación del capital.
Tal
concepción de la riqueza y del bienestar humanos tiene importantes
implicaciones contables (contabilidad & auditoría) pero también de tipo
tributario, macroeconómico y, de manera particular, en lo que tiene que ver con
la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico, la guerrilla y, muy
especialmente, el lavado de activos.
Entender
que esa contabilidad patrimonialista tiene una utilidad muy limitada no está
siendo asunto fácil. El arraigo en el registro por partida doble, el énfasis
en los inventarios tangibles, el centro de atención en la información fiscal
y, sobre todo, la reiteración del conteo de las entradas y las salidas para
verificar los saldos en resultados y balances, es una práctica todavía muy
difundida, de general aceptación, pero poco útil para la toma de decisiones en
los negocios contemporáneos.
Por
lo tanto, es mucho lo que se queda ‘por
fuera del balance’: nuevos instrumentos financieros, intangibles, valoración
del mercado, combinaciones de negocios, gestión de riesgos, administración del
ciclo de vida y de la cadena de valor... En
definitiva, se necesita una nueva arquitectura contable la cual, por fortuna,
está bastante avanzada a nivel internacional.
2.
INTERNACIONALIZACIÓN CONTABLE
Los
desafíos de la internacionalización han conllevado abandonar los esquemas
nacionalistas y proteccionistas del pasado.
En
términos macroeconómicos, el país ha avanzado bastante, si bien no lo
suficiente, en definir la apertura económica y orientarse hacia escenarios
internacionales. El talón de
Aquiles está siendo la integración económica, asunto traumático en el pasado
y que no permitió que el Pacto Andino (Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú,
Bolivia) funcionara. Hoy se está re-direccionando hacia el ALCA (Área de libre
comercio de las américas), la Comunidad Andina de las Naciones y, algunos
acuerdos importantes con Estados Unidos y la Unión Europea.
Con
relación a lo contable, se ha avanzado bastante en la orientación hacia estándares
internacionales de contabilidad y auditoría, si bien existen dificultades
enormes en relación con la contaduría.
Dados
los acuerdos de integración económica, especialmente los derivados de la
Organización Mundial del Comercio, acuerdos con la banca multilateral y la
nueva arquitectura financiera internacional, se han gestionado importantes
acuerdos a nivel de gobierno para la implementación plena de los estándares
internacionales de contabilidad y auditoría. El sector empresarial ha dado un
fuerte respaldo a ello, dado su interés por desarrollar las nuevas prácticas
de gobierno corporativo.
Se
espera que a partir del segundo semestre de 2003 hagan trámite legislativo las
propuestas orientadas a tener el nuevo marco jurídico que haga posible ello.
Donde
existen inmensas dificultades es en el sector de la contaduría. Las mayorías
de la profesión contable, dado su fuerte arraigo nacionalista, han manifestado
una férrea oposición (por acción o por omisión) a la adopción de los estándares
internacionales. Están, todavía, prefiriendo soluciones locales para un mundo
internacionalizado.
Los
contadores públicos colombianos están lejos de cumplir estándares
internacionales y ello les ha llevado a aferrarse a sus convicciones y posturas
nacionalistas. Los empresarios y de alguna manera el gobierno, están empezando
a mirar otras profesiones. La convicción generalizada es que se tendrán que
implementar estándares internacionales ‘con
los contadores o sin los contadores.’
3.
CONTABILIDAD GERENCIAL
Por
el lado de la contabilidad gerencial (o de gestión) el asunto no es menos
sencillo. Su desarrollo todavía es incipiente y los factores que no lo
favorecen todavía se mantienen: (1) alta dependencia de la contabilidad
financiera vía normatividad; (2) profesionalización solamente de la contaduría
pública.
Se
ha avanzado en muchos sectores en lo relacionado con: (1) análisis del ciclo de
vida y de la cadena de valor; (2) gestión por indicadores; (3) balanced
scorecard (en sus versiones americana, española y argentina); y (4) costeo por
actividades.
Existen
dificultades en la integración dentro de los sistemas de información (SAP y
demás ERPs se han implementado parcialmente y sólo para efectos de
contabilidad financiera y fiscal) y en el uso intensivo de tecnología de la
información. Ello es preocupante
incluso en el sector bancario, donde la gestión de costos y la medición del
desempeño todavía no se realizan automáticamente como sí lo hace en buena
parte la transferencia electrónica de fondos.
En
el sector público (gubernamental), particularmente en el sector de servicios públicos
domiciliarios, se han impuesto por vía regulatoria sistemas de costeo por
actividades vinculados a los sistemas legales de contabilidad y lejos de los análisis
de procesos vía contabilidad gerencial. De todas maneras, han significado un
avance importante hacia la gestión de costos.
4.
LA LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN Y EL TERRORISMO
Muchos
se preguntan, con razón, cuál es la contribución de lo contable y de los
contables en la lucha que libra el país contra la corrupción y el terrorismo,
particularmente el del narcotráfico y la guerrilla, y más concretamente contra
el lavado de activos.
Hoy
está claro que los sistemas contables de tipo patrimonialista (contabilidad de
inventarios, auditoría de verificación y contadores nacionalistas) no solo son
inefectivos e ineficaces en la lucha contra la corrupción y el terrorismo sino
que de hecho contribuyen a que se afiancen, dado que le permiten a los
criminales ocular sus acciones en los laberintos legales o en las artimañas
contables.
Los
corruptos no están utilizando patrimonios para realizar sus actividades. La
guerrilla, por ejemplo, en lo que menos piensa es en comprar una finca y dejar
registro de su propiedad. Los narcotraficantes, valga decir, utilizan empresas
de fachada pero nunca realizan actividades mercantiles legales.
Los
corruptos están utilizando los sistemas de flujos de capitales para manejar sus
finanzas. De esta manera, si lo contable y los contables quieren contribuir
eficaz y eficientemente a la lucha contra la corrupción y el terrorismo económicos,
necesariamente tienen que acceder a sistemas de contabilidad y a sistemas de
auditoría que satisfagan parámetros internacionales.
El
asunto a nivel internacional está claro.
Así
lo ha mostrado la re-contextualización de los estándares internacionales de
contabilidad (IAS) en los estándares internacionales de presentación de
reportes financieros (IFRS), un asunto donde la clave está ya no en el
mantenimiento del capital sino en el desempeño financiero. Esa es, sin lugar a
dudas, la razón principal de sustituir el costo histórico por el valor
razonable (fair value).
También
lo ha mostrado la re-contextualización de los estándares internacionales de
auditoría (ISA) en los estándares internacionales sobre control de calidad,
auditoría, aseguramiento y servicios relacionados (ISQCAARS), un asunto donde
la clave está ya no en la atestación sino en el aseguramiento y credibilidad
de la información. Esa es, sin lugar a dudas, la razón principal de sustituir
el antiguo modelo de riesgo de auditoría (limitado a riesgo inherente, de
detección y de control, a partir de metodologías de muestreo selectivo) por el
nuevo modelo de riesgos de auditoría (integración y correlación de riesgos de
independencia, riesgos de fraude y riesgo de auditoría, a partir de metodologías
de administración de riesgos).
Y
también lo ha mostrado la re-contextualización de la contaduría pública en
la contaduría profesional, un asunto que ha liderado el Código IFAC de ética
para contadores profesionales.
En
ese contexto, la contabilidad de gestión ha mostrado avances enormes.
Sobresalen las prácticas alrededor del costeo por actividades en un contexto de
análisis de procesos (ciclo de vida y cadena de valor) y la integración entre
la información contable y no-contable.
La
alerta principal, sin lugar a dudas, la generó la Sarbanes-Oxley Act of 2002
que obligó a que exista coherencia entre la información GAAP y la información
NO-GAAP. Ello implica,
necesariamente, a una integración entre la contabilidad financiera y la
contabilidad gerencial (o de gestión). El punto crítico es, necesariamente, la
tecnología de la información. A fin que sea una realidad que toda la información
presentada en cualquier lugar y contexto, satisfaga esa condición. Se está
frente a una auténtica revolución.
Definitivamente,
adiós a los datos contenidos única y exclusivamente en los balances. Se está
frente a un empoderamiento de la información como tal. Sin lugar a dudas, una
nueva revolución contable. ‘Con los contadores o sin los contadores.’
5.
SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIOS
Un
sector que permite analizar la forma como se aplica lo anterior en Colombia es
el de los servicios públicos domiciliarios, un sector de extrema importancia
para la economía nacional tanto en su presente como en su futuro.
La
vigilancia de este sector está a cargo de la Superintendencia de Servicios Públicos
Domiciliarios y agrupa los sectores de telecomunicaciones, acueductos,
alcantarillado, aseo, energía y gas combustible.
Existe
un Plan de Contabilidad que es en realidad un sistema de contabilidad financiera
y un Sistema Unificado de Costos y Gastos, que se asemeja a un sistema de
contabilidad de gestión. Hacen parte del Sistema Único de Información de los
servicios públicos domiciliarios.
Como
característica común debe resaltarse la fuerte influencia reguladora y el poco
espacio para la técnica contable, en la práctica reducida ésta última al
registro de débitos y créditos. No se percibe una clara orientación estratégica
y mucho menos elementos que faciliten el análisis de las fuerzas competitivas o
la gestión por indicadores a pesar que, como se verá adelante, existe una
clara intención teórica de utilizar “la
metodología de costos basada en actividades con el fin de contar con información
precisa que refleje el nivel y la estructura de los costos económicos en que se
incurre al prestar cada uno de los servicios públicos domiciliarios.”
La
fuerte influencia reguladora se lleva hasta el extremo de que las
actualizaciones, modificaciones y
en general cualquier variación a los sistemas “serán competencia exclusiva
de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios.”
Precisemos
algunos de los elementos más importantes de cada uno de estos componentes.
6.
EL SISTEMA ÚNICO DE INFORMACIÓN
Tal
y como lo señala el Documento Conpes 3168 de mayo de 2002, es un sistema
establecido, administrado, mantenido y operado por la Superintendencia de
Servicios Públicos Domiciliarios (SSPD), con el apoyo y cooperación de los
Ministerios de Comunicaciones, Desarrollo Económico, Minas y Energía, las
Comisiones de Regulación de Energía y Gas (CREG), Agua Potable y Saneamiento Básico
(CRA) y Telecomunicaciones (CRT), y el Departamento Nacional de Planeación
(DNP), de acuerdo con lo establecido en la Ley 689 de 2001.
La
Ley 142 de 1994 contempla que la regulación, control y vigilancia del Estado
sobre los servicios públicos domiciliarios puede ser ejercida por varios
organismos, buscando reforzar el control y asignar responsabilidades.
La
vigilancia y fiscalización de los servicios públicos domiciliarios se construyó
sobre la base de los siguientes tipos de control:
1.
Control Interno. Ejercido por la administración de cada empresa.
2.
Control Externo. Desarrollados por los Comités de desarrollo y control
social, y la SSPD.
3.
Control Fiscal. Ejercidos para las empresas oficiales o mixtas por la
Contraloría General de la República y las contralorías departamentales,
municipales o distritales.
4.
Control de Auditoría. Desarrollado por las Auditorías Externas de Gestión
y Resultados, la Contraloría General de la República y las contralorías
departamentales, municipales y distritales, y la Procuraduría General de la
Nación.
Para
asegurar el cumplimiento de estas funciones son cruciales los flujos de
información de los prestadores de los servicios públicos hacia las entidades
del gobierno, de tal manera que la toma de decisiones en materia económica y
social, así como la regulación y el seguimiento puedan ejercerse con base en
datos completos, confiables y oportunos.
En
consecuencia, lo que se busca con este sistema único de información es que
exista una estandarización en los formatos de solicitud, en las metodologías y
criterios de construcción de los formatos y en las herramientas informáticas
exigidas para la presentación de la información. Con la adopción del Sistema
Único de Información se busca, entonces, eliminar la asimetría en el reporte
de la información de los prestadores de servicios públicos y reducir la
solicitud simultánea de información por parte de las entidades sometidas a
inspección, vigilancia y control.
Los
objetivos específicos de este sistema único de información son:
1.
Evitar la duplicidad de funciones en materia de información relativa a
los servicios públicos domiciliarios
2.
Apoyar las funciones de vigilancia, control e inspección de la SSPD
3.
Apoyar las funciones de regulación de la CREG, CRA y CRT
4.
Servir de base a las funciones asignadas a los Ministerios de Minas y
Energía, Desarrollo Económico y Comunicaciones, y demás autoridades que
tengan competencia en el sector
5.
Apoyar las funciones para desarrollar los controles interno, fiscal y
social, la revisoría fiscal y la auditoría externa
6.
Facilitar a los usuarios el acceso a la información sobre servicios públicos
domiciliarios
7.
Apoyar las tareas de los comités de desarrollo y control social, y
promover la participación ciudadana en la vigilancia de los servicios públicos
domiciliarios
8.
Mantener un registro actualizado de los prestadores de servicios públicos
domiciliarios
9.
Permitir a los prestadores el acceso a la información general del
sector, elemento fundamental para promover la competencia en el mercado.
El
diseño elaborado para ello se hizo a partir de la filosofía de
‘bodegas de datos’ (datawarehousing) a fin de permitir recolectar, procesar,
consolidar y publicar información técnica, operativa, tarifaria, financiera,
administrativa, comercial, y de gestión de los servicios públicos
domiciliarios, poniendo a disposición la información según en perfil de cada
usuario del sistema y facilitando su manipulación por parte de éstos, dadas
sus características de ser abierto, escalable, seguro y confiable.
En
la actualidad, el proyecto avanza en su etapa I de análisis y estructuración,
esperándose que esté funcionando plenamente para el año 2005.
7.
EL PLAN DE CONTABILIDAD
Fue
expedido y adoptado, para entes prestadores de servicios públicos
domiciliarios, por la Resolución SSPD 1416 del 18 de abril de 1997. Ha recibido
cuatro modificaciones o actualizaciones:
1.
En 1999, según resolución SSPD 004493 del 4 de junio.
2.
En 2000, según resolución SSPD 4640 del 9 de junio
3.
En 2001, según resolución SSPD 006572 del 4 de septiembre
4.
En 2002, según resolución SSPD 3064 del 01 de marzo
El
Plan de Contabilidad para entes prestadores de servicios públicos domiciliarios
de acueducto, alcantarillado, aseo, energía, gas combustible y
telecomunicaciones se elaboró:
1.
En ejercicio de las funciones establecidas en la Ley 142 de 1994 y el
Decreto 548 de 1995, mediante las cuales corresponde a la Superintendencia de
Servicios Públicos Domiciliarios establecer los sistemas uniformes de información
y contabilidad que deben aplicar las entidades públicas, privadas o mixtas que
presten servicios públicos domiciliarios, según la naturaleza del servicio y
el monto de sus activos, y con sujeción siempre a los principios de
contabilidad generalmente aceptados.
2.
Observando las normas y la metodología establecida según el Plan
General de Contabilidad Pública, aprobado y adoptado según Resolución No.
4444 del 21 de noviembre de 1995, expedida por la Dirección General de la
Contabilidad Pública (ahora: Contaduría General de la Nación).
3.
Teniendo como finalidad lograr la uniformidad, centralización y
consolidación de la contabilidad de las mismas, así como atender las
necesidades de información en el ejercicio de las funciones de inspección,
control y vigilancia, en aras de la eficacia de los organismos de control y
vigilancia del Estado.
4.
Para que constituya una herramienta de información adecuada para la
formulación de los modelos de tarifas, subsidios, indicadores, esquemas de
competencia y evaluación de gestión.
Dos
característica básicas son que este plan: (1) debe ser aplicado a nivel de
documento fuente a partir del 01 enero de 1998; (2) sus actualizaciones,
modificaciones y en general cualquier variación será de competencia exclusiva
de la SSPD.
8.
EL SISTEMA UNIFICADO DE COSTOS Y GASTOS
En
realidad, existen dos sistemas unificados de costos y gastos:
1.
Para el sector de las telecomunicaciones, adoptado por la resolución
SSPD 002863 del 9 de octubre de 1996
2.
Para entes prestadores de servicios públicos domiciliarios de acueducto,
alcantarillado, aseo, energía y gas combustible, expedido y adoptado por la
resolución SSPD 001417 del 18 de abril de 1997.
Su obligatoriedad se deriva de la Ley 142 de 1994, mediante la cual a la SSPD le corresponde establecer los sistemas unificados de información y contabilidad que deben implementar y mantener actualizados las empresas de servicios públicos.
Para
el sector de telecomunicaciones, se
realizó con el objeto de establecer las bases del sistema de información para
el sector de telecomunicaciones: proyecto SINTEL, incorporado ahora al sistema
único de información, del cual hacen parte el plan único de cuentas del
sector y el sistema unificado de costos y gastos.
La
idea central es que sirva como instrumento para la planeación, la toma de
decisiones y el control de gestión de las empresas, así como también para
lograr la normalización de algunos procedimientos administrativos y de
información.
Como
metodología básica se adoptó la de costos basada en actividades, a fin de
contar con información precisa que refleje el nivel y la estructura de los
costos económicos en que se incurre al prestar cada uno de los servicios de
telecomunicaciones y para la implantación de los modelos de tarifas y
subsidios, de obligatorio cumplimiento por parte de las empresas a partir del 01
de enero de 1997.
Este
sistema está enfocado a definir los criterios generales y orientadores que
deben seguir las empresas con el objeto de lograr la adecuada implantación de
un sistema de costos particular y homogéneo, que les permita
identificar adecuadamente y bajo los mismos parámetros la prestación de
los servicios de telecomunicaciones.
Para
los entes prestadores de servicios públicos domiciliarios de acueducto,
alcantarillado, aseo, energía y gas combustible, el sistema escogido por la
SSPD es el llamado “costeo basado
en actividades (ABC Costing), con el cual se propende por la correcta relación
de los costos de producción y los gastos de administración, con un producto
específico o línea de negocio, mediante la identificación de cada actividad,
la utilización de un conductor o base de distribución y su medición
razonable.”
Básicamente
tiene las mismas características del aplicado en el sector de
telecomunicaciones, y es obligatorio a partir del 01 de enero de 1998.
9.
REPORTE OFICIAL DE INFORMACIÓN DE ESTADOS FINANCIEROS
Un
elemento adicional, incorporado por la circular conjunta elaborada por la SSPD y
la Comisión de Regulación de energía y gas, Circular SSPD-CREG No. 0001 del
13 de febrero de 2003, es el reporte oficial de información de estados
financieros.
Mediante
ello:
1.
De conformidad con la resolución SSPD 000321 del 10 de febrero de 2003,
el aplicativo “Estados
Financieros” de la CREG se
integra a partir de la fecha al sistema único de información.
2.
Los prestadores del servicio público deberán preparar y enviar la
información del año 2002 siguiendo los formatos establecidos a más tardar el
31 de marzo de 2003, debidamente dictaminados por el Revisor Fiscal o quien haga
sus veces y demás órganos sociales que conforme a la ley y sus estatutos deban
aprobarlos.. Tal información se debe reportar organizada hasta el sexto dígito
conforme al Plan de Contabilidad y a nivel de auxiliar tal y como lo administre
la empresa.
3.
Los prestadores del servicio público deben adecuar, preparar y enviar la
información de los años 1998 a 2001 siguiendo los formatos establecidos en el
anexo a la circular, a más tardar el 31 de marzo de 2003, debidamente
dictaminada por el Revisor Fiscal o quien haya hecho sus veces y demás órganos
sociales que conformen a la ley y sus estatutos debieron aprobarlos. Igualmente,
se debe reportar organizada hasta el sexto dígito conforme al Plan de
Contabilidad y a nivel de auxiliar tal y como lo administre la empresa.
4.
La SSPD informa, a partir del 1 de marzo de 2003, a las empresas, los
medios y formas que deben emplearse para el envío de la información financiera
requerida.
5.
Los prestadores de servicios públicos deben imprimir y enviar a la SSPD
y a la CREF, dentro de los cinco días hábiles siguientes a la fecha de
reporte, el documento “Resumen de
información enviada”, que debe estar disponible en la aplicación para cada
vigencia. Dicho reporte debe estar firmado por el Revisor Fiscal y por el
Representante Legal de la empresa.
6.
Para efectos del cálculo de las contribuciones para los servicios de
regulación y de vigilancia y control, una vez generada la
“versión imprimible” la
aplicación permitirá generar el formato de autoliquidación de contribución
de la SSPD y de la CXREG. Dicho formato, impreso y firmado por el Revisor Fiscal
y por el Representante Legal de la empresa, deberá ser remitido a la SSPD y a
la CREG respectivamente, dentro de los plazos establecidos.
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Samuel
Alberto Mantilla Blanco
Contador
público y especialista en revisoría fiscal y auditoría externa.
Actualmente es Director del Departamento de Ciencias Contables de la
Pontificia Universidad Javeriana en Bogotá, Colombia. Ha sido fundador y
primer presidente de la Asociación Colombiana de Costos y Contabilidad
Directiva (ASCCODI), y desarrolla asimismo funciones de consultor
independiente. Ha publicado diversos artículos, y ha presentado ponencias
en Congresos nacionales e internacionales. |